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La archivística. Objeto e identidad

La archivística. Objeto e identidad

 

 

 

 

Gustavo Villanueva Bazán

 

La obra es una compilación de ensayos escritos por Gustavo Villanueva. El autor comparte y nos contagia de las diversas inquietudes que ha tenido sobre la teoría y metodología archivística y por supuesto, de la problematización que ha hecho en torno al tema. La serie de escritos reunidos en este número de Formación Archivística, son producto de las reflexiones del autor en su ejercicio como docente y de su experiencia en la aplicación de la teoría y práctica archivística en el terreno profesional o laboral. Son fruto, asimismo, de sus intervenciones en congresos, jornadas o seminarios, de sus lecturas cotidianas de la bibliografía especializada, de sus cursos, diplomados y asesorías impartidas y en fin de su incesante actividad académica. Los textos fueron elaborados en diversos momentos y presentados en eventos especializados en archivística, uno de ellos ya ha sido publicado. Gustavo Villanueva ha retomado esos textos, les ha dado una unidad temática y la coherencia necesaria para constituir con ellos un corpus que sin lugar a dudas, cumple con el cometido de contribuir al análisis y la reflexión archivística tan necesarios en este momento en nuestro país. Así, el presente número se compone de siete textos que a manera de capítulos presentan la temática elegida por el autor y que a nuestra consideración, constituyen, en su conjunto, la parte toral de la archivística. Teniendo como hilo conductor el concepto de archivo, Gustavo Villanueva analiza desde una perspectiva teórico metodológica cada uno de los temas que aborda en el presente número de Formación Archivística, buscando con ello la esencia e identidad misma de la profesión. En su indagatoria nos lleva a profundizar en el primer capítulo en torno a los conceptos de archivo y de archivística. El archivo es concebido por el autor como un factor cultural, ese ingrediente que permite a las sociedades buscar en las entrañas de sí mismas para alimentar su identidad, sin la cual no le es posible el entendimiento retrospectivo ni su desarrollo ulterior. Pero para cumplir cabalmente con ese propósito, el archivo debe estar organizado, tarea que cae en el objeto e identidad, ámbito de la archivística, la cual dicta la teoría y metodología apropiadas para que los archivistas restablezcan la formación natural de los documentos contenidos en el archivo, cuyos limites, formas y discurso, están delineados y dispuestos a partir de la existencia misma de las instituciones, de la forma en que éstas se estructuran y plantean sus relaciones internas y su vinculación con entidades externas. El orden de la memoria y la memoria del orden, señala el autor, son los conceptos a partir de los cuales el archivista debe plantearse la esencia de sus tareas a fin de darle sentido y rumbo a nuestra profesión desde una perspectiva científica, evaluada a partir del conocimiento que el archivista produce y no a partir del documento que aporta para la utilización por parte de otros. El autor nos invita a analizar el desarrollo de los conceptos de archivo, nos dice que esa tarea nos permitirá comprender de mejor manera la forma en que se ha ido estructurando el conocimiento archivístico y los momentos de variaciones y alteraciones que han provocado rupturas en el desarrollo lineal y que, de una u otra manera, nos permitirá entender lo que somos y por qué lo somos.